Las tasas de interés de los plazos fijos continuaron su sendero descendente durante diciembre y profundizaron la baja iniciada tras las elecciones. En línea con las señales oficiales, los rendimientos de los depósitos en pesos recortaron alrededor de tres puntos porcentuales, lo que redujo su atractivo frente a la inflación esperada para los próximos meses.
De acuerdo con datos del Banco Central (BCRA), la tasa Badlar, que releva los plazos fijos minoristas a 30 días, cayó del 29,9% al 26,9% nominal anual entre fines de noviembre y el 22 de diciembre. Sin embargo, varias entidades de primera línea pagan tasas incluso más bajas: bancos como Galicia, BBVA, Santander y Provincia ofrecen rendimientos cercanos al 21% o 22%, mientras que el Banco Nación se ubica en torno al 23,5%, todos por debajo del promedio del sistema.
Al comparar estos retornos con las proyecciones de inflación, el panorama es ajustado. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), los analistas estiman una inflación del 2,1% para diciembre y del 1,9% para enero. Con estos números, una tasa nominal anual del 26,9% se traduce en un rendimiento mensual efectivo cercano al 2,2%, mientras que una tasa del 22% deja un retorno mensual de apenas 1,8%, lo que implica, en el mejor escenario, un empate con la suba de precios.
Distinto es el análisis en dólares. Durante diciembre, el tipo de cambio oficial se mantuvo estable en torno a los $1475, lo que permitió que quienes constituyeron plazos fijos a fines de noviembre puedan hoy comprar una mayor cantidad de dólares al vencimiento. No obstante, este beneficio podría ser transitorio: a partir de 2026 el BCRA ampliará las bandas de flotación del dólar oficial, y una eventual suba del tipo de cambio podría licuar esas ganancias.
En cuanto al crédito, la baja de tasas no fue homogénea. Mientras los depósitos reaccionaron rápidamente, los préstamos personales muestran una reducción más lenta. El costo nominal anual de estos créditos pasó de 70,2% a 68,86% entre fines de noviembre y el 22 de diciembre, una caída de apenas 1,34 puntos.
Por el contrario, los adelantos en cuenta corriente, utilizados mayormente por empresas, registraron un recorte mucho más marcado. En lo que va del mes bajaron 6,7 puntos porcentuales y promedian actualmente un 25,88% nominal anual, reflejando una mayor velocidad de ajuste en el financiamiento corporativo.