El episodio tuvo lugar en una panadería de la esquina de Tres Arroyos y San Lorenzo, en Mar del Plata. Un hombre armado ingresó al local y, al advertir la presencia de un padre con su hijo que intentaban entrar, apuntó con su arma directamente al menor. El padre reaccionó inmediatamente; salió corriendo con su hijo para alejarlo del peligro.
Sin dudar, el agresor exigió a la empleada que entregara la recaudación del día con amenazas y gritos. Atormentada por el miedo, la mujer entregó el dinero. Mientras tanto, quien estaba en el lugar no pudo ayudar: ante la mirada incrédula de los presentes, el asaltante se llevó la plata y escapó del establecimiento.
El violento robo dejó una profunda impresión en quienes fueron testigos y generó alarma entre vecinos y comerciantes del barrio ante la escalada de inseguridad. Las autoridades ya recibieron la denuncia y revisan las imágenes de seguridad con el fin de identificar al culpable.