Una serie de amenazas de tiroteos en escuelas de distintas provincias encendió la alarma en la comunidad educativa y obligó a activar protocolos de seguridad en todo el país. Los mensajes, con frases como “Mañana, tiroteo. No vengan”, aparecieron en baños, paredes y hojas dentro de al menos una veintena de establecimientos.
Los casos se registraron en la ciudad y provincia de Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, Mendoza, Neuquén y Chubut, entre otros distritos. En todos ellos se repite un patrón: advertencias anónimas, muchas veces acompañadas de dibujos o consignas intimidatorias, que rápidamente se viralizan entre estudiantes.
El fenómeno ocurre en un contexto sensible, marcado por recientes episodios de violencia escolar que incrementaron la preocupación social. En ese marco, una de las principales hipótesis que manejan las autoridades es que podría tratarse de un reto viral difundido en redes sociales.
Ante cada amenaza, las instituciones activaron protocolos que incluyeron la intervención policial, notificación a fiscalías y refuerzo de la seguridad en los accesos. En algunos casos, se dispuso presencia policial preventiva dentro y fuera de los establecimientos.
En Córdoba, incluso, la investigación avanzó con allanamientos y la identificación de un menor presuntamente vinculado a uno de los mensajes. Se secuestraron dispositivos electrónicos que serán analizados para determinar el origen de las amenazas.
Desde las autoridades remarcaron que este tipo de hechos no son una broma y pueden constituir un delito de intimidación pública. Además, advirtieron sobre el impacto emocional que generan en estudiantes, docentes y familias.
Mientras continúan las investigaciones, crece la preocupación por un posible “efecto contagio” y por el rol de las redes sociales en la rápida difusión de estos mensajes, que obligan a reforzar tanto la seguridad como el trabajo preventivo dentro de las escuelas.