La localidad de Los Guañacos, en el norte neuquino, atraviesa horas de profundo dolor tras el fallecimiento de un vecino muy conocido. Sin embargo, el duelo se vio agravado por una situación extrema: la camioneta funeraria que trasladaba el féretro debió cruzar el río Guañacos debido al mal estado del puente que conduce a la necrópolis local.
Según denunció Maricel Guzmán, hija del fallecido, el puente presentaba tablas rotas y un deterioro tal que impedía su uso. Ante ese escenario, la familia tuvo que abrir camino a mano, retirando piedras y obstáculos, para que el vehículo pudiera atravesar el cauce del río y continuar el traslado.
A través de redes sociales, Guzmán expresó su indignación y angustia por la falta de respuestas de las autoridades. “Cuántas veces pedimos por favor que arreglaran este puente porque mi viejo estaba enfermo y todas las semanas pasaba la gente de salud y la ambulancia”, escribió. Además, señaló que el sábado, cuando personal municipal cruzó el puente para excavar la sepultura, las tablas terminaron de romperse y no fueron reemplazadas pese a saber que debía pasar la camioneta funeraria.
La mujer remarcó que el problema no es nuevo y recordó que en 2023 su familia quedó aislada, debiendo realizar arreglos precarios con palos y varas para poder cruzar. “Fue un arreglo provisorio que nunca se reemplazó”, indicó.
El puente es utilizado por toda la comunidad para actividades cotidianas y para visitar el cementerio. Guzmán también recordó que su padre, José Ernesto Guzmán, de 68 años, padecía problemas hepáticos que afectaban su memoria y orientación, lo que hacía aún más riesgoso el cruce.
El caso generó conmoción en la localidad y reavivó los reclamos por obras urgentes que garanticen condiciones mínimas de seguridad y dignidad para los vecinos.