En medio de los incendios forestales que azotan al sur del país, brigadistas de distintos Parques Nacionales decidieron visibilizar un reclamo que, aseguran, lleva años sin respuestas. Desde Lago Menéndez, en la provincia de Chubut, denunciaron condiciones laborales precarias mientras enfrentan una de las emergencias ambientales más graves de la Patagonia.
Los trabajadores advirtieron que combaten incendios activos que arrasan bosques, viviendas y comunidades enteras sin contar con salarios acordes, estabilidad laboral ni un régimen jubilatorio que contemple el desgaste físico y el riesgo permanente de su profesión. “Estamos pidiendo lo esencial”, señalaron, al tiempo que remarcaron el rol clave que cumplen en la primera línea contra el fuego.
El reclamo se produce en un contexto crítico, con focos ígneos activos en distintas zonas del sur argentino y jornadas extenuantes para los equipos de emergencia. Según indicaron, la falta de respuestas oficiales profundiza la preocupación y expone una contradicción: mientras se exige máxima entrega para proteger el patrimonio natural y a las poblaciones afectadas, las condiciones laborales siguen siendo frágiles.
Los brigadistas reclamaron al Gobierno una respuesta urgente y políticas concretas que reconozcan la especificidad de su tarea. “Defendemos los bosques y las comunidades, pero también necesitamos que se defienda nuestro trabajo y nuestra dignidad”, afirmaron, en un llamado que suma apoyo social mientras el fuego continúa avanzando.