El Ejecutivo venezolano emitió un comunicado en el que respondió de manera enérgica a la orden del gobierno estadounidense que declara el espacio aéreo sobre Venezuela “cerrado en su totalidad”. Desde Caracas señalaron que la medida constituye un acto hostil, unilateral y contrario al derecho internacional, además de interpretarlo como una amenaza directa a la seguridad aérea y a la soberanía nacional.
En el mensaje oficial, Venezuela sostuvo que ninguna nación extranjera tiene autoridad para condicionar o interferir en la circulación aérea dentro de su territorio. También rechazó toda forma de presión o intimidación externa que pretenda restringir el uso legítimo de su espacio aéreo, al que consideró un componente esencial de su integridad territorial.
Las autoridades calificaron la decisión como una “nueva agresión” dentro de un contexto diplomático ya tenso, marcado por fricciones, acusaciones cruzadas y presencia militar en la región. Asimismo, advirtieron que cualquier incursión no autorizada será interpretada como una violación directa a la soberanía del país.
Finalmente, el gobierno venezolano hizo un llamado a la comunidad internacional para que repudie este tipo de acciones y reafirmó que no aceptará imposiciones de ninguna potencia extranjera, remarcando su compromiso con la defensa de su espacio aéreo y su autonomía nacional.