Las autoridades venezolanas elevaron el tono este martes al asegurar que el país está preparado para responder con firmeza si Estados Unidos ejecuta algún tipo de acción militar contra su territorio. Dirigentes del oficialismo remarcaron que existe un “compromiso inquebrantable” con la defensa de la soberanía, y que cualquier ataque sería considerado una violación directa de la integridad nacional.
Según el discurso difundido por el gobierno, la presencia de unidades estadounidenses en la región del Caribe es interpretada como un gesto “hostil” y una demostración de fuerza que podría servir como antesala de un conflicto. Por este motivo, sostienen que el Estado venezolano ha adoptado una actitud de vigilancia constante y ha reforzado la coordinación entre sus instituciones de defensa.
Voceros del oficialismo afirmaron que, si se viera amenazada la estabilidad interna, el país recurriría a todos los mecanismos disponibles, incluidos los militares, para asegurar la protección de su población. No obstante, remarcaron que su objetivo principal es evitar una confrontación directa y que aún existe la posibilidad de encauzar las diferencias mediante la diplomacia.
En sus declaraciones, el gobierno también pidió a la comunidad internacional que condene lo que considera una presión injustificada por parte de Washington. Aseguraron que el país caribeño continuará denunciando lo que califica como “planes de desestabilización”, al tiempo que promete mantenerse firme frente a cualquier intento de intervención.
Además, resaltaron que la población debe mantenerse informada, pero tranquila, ya que —según indicaron— las Fuerzas Armadas se encuentran en capacidad de actuar si la situación lo exige. Manifestaron también que cualquier escenario crítico sería comunicado oficialmente para evitar la difusión de rumores o versiones sin sustento.
Por último, remarcaron que Venezuela no desea un conflicto bélico y que su postura se basa en la defensa del territorio y en el rechazo a cualquier intento de imponer decisiones externas sobre su gobierno. Sin embargo, insistieron en que, si se produjera una agresión, la respuesta sería “contundente y proporcional”.