La emergencia por los incendios forestales en España continúa agravándose. Un hombre murió este sábado a causa de un foco registrado en las cercanías de Valencia, mientras que las llamas que afectan el oeste de Madrid y la provincia de Ávila ya consumieron unas 25.000 hectáreas y obligaron a evacuar a 60.000 personas.
La víctima fatal fue hallada tras un incendio declarado en la zona del barranco del Salt de l'Aigua, en el municipio de Manises, donde también cinco personas sufrieron heridas por inhalación de humo y quemaduras. Todas fueron trasladadas a un centro de salud para recibir atención médica.
En el lugar trabajaron dotaciones de bomberos, brigadas forestales y medios aéreos, que lograron controlar el foco luego de varias horas de intenso operativo. Tras el hecho, las autoridades locales decretaron dos días de luto.
Mientras tanto, la situación sigue siendo crítica en el oeste de Madrid y en la provincia de Ávila, donde el avance del fuego mantiene en alerta a los servicios de emergencia.
Según el último balance oficial, unas 60.000 personas debieron abandonar sus viviendas por precaución ante el avance de las llamas, en lo que ya es considerado el incendio más importante registrado en esa región.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, recorrió el centro de operaciones y aseguró que la prioridad absoluta es proteger la vida de los habitantes afectados. Además, advirtió que la evolución de los incendios dependerá en gran medida de las condiciones meteorológicas, especialmente del comportamiento del viento.
El humo también afecta a la población
Además del fuego, la calidad del aire se deterioró considerablemente en distintos sectores de Madrid debido a la presencia de una densa nube de humo.
Ante esta situación, las autoridades sanitarias recomendaron evitar actividades físicas al aire libre y utilizar mascarillas en caso de exposición al humo o a partículas de ceniza.
Un año marcado por los incendios
Los incendios forestales se desarrollan en medio de una intensa ola de calor que afecta a gran parte del territorio español. Durante las últimas horas, dos focos independientes terminaron uniéndose, generando un incendio de grandes dimensiones que complicó aún más las tareas de extinción.
De acuerdo con datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), en lo que va del año ya se quemaron más de 168.000 hectáreas en España, mientras que 2025 fue la peor temporada de incendios de la historia reciente del país, con más de 393.000 hectáreas destruidas.