El papa León XIV pronunció este jueves su primer mensaje Urbi et Orbi y celebró la Misa del Gallo, destacando el nacimiento de Jesús como símbolo de paz y solidaridad. En su mensaje, subrayó que “el nacimiento de Cristo es el nacimiento de la paz verdadera, que vence el pecado, el odio y la violencia mediante el amor misericordioso de Dios y requiere responsabilidad personal para amar, perdonar y ayudar a quienes sufren”.
El Pontífice recordó que Jesús nació en un establo por falta de lugar en el albergue, y fue acostado en un pesebre, un gesto que refleja humildad y cercanía con los marginados y necesitados. “Con su nacimiento, Jesús se identifica con los excluidos y los que sufren, mostrando que la verdadera grandeza se encuentra en la solidaridad y el amor hacia los demás”, afirmó León XIV.
En su llamado a la paz mundial, el Papa mencionó conflictos en Medio Oriente, Ucrania, América Latina, Myanmar y Sudán, además de otras regiones afectadas por violencia y catástrofes naturales.
La Misa del Gallo, celebrada la noche del miércoles en la basílica de San Pedro, fue la primera de su pontificado. Antes de la ceremonia, León XIV salió a la plaza para saludar a unos 5.000 fieles congregados bajo la lluvia, quienes siguieron la misa a través de pantallas gigantes por falta de espacio en el interior de la basílica.
“La Basílica de San Pedro es muy grande, pero desgraciadamente no lo suficiente para recibirlos a todos. Los admiro y respeto, y les agradezco por su coraje y el deseo de estar aquí esta noche”, expresó el Papa, quien transmitió un mensaje de caridad y esperanza en su primera Navidad al frente del Vaticano.