El conflicto bélico en Medio Oriente alcanzó un nuevo y dramático punto de inflexión. El gobierno de Israel, a través de su ministro de Defensa, Israel Katz, confirmó oficialmente el asesinato del ministro de Inteligencia de Irán, Esmaeil Khatib, durante una ofensiva militar en territorio enemigo.
La muerte del alto funcionario iraní se concretó mediante un ataque aéreo de precisión ejecutado durante la noche en la ciudad de Teherán. En paralelo a esta letal operación, las autoridades israelíes tomaron una drástica medida que cambia por completo el escenario bélico: el Ejército fue autorizado a "neutralizar" a cualquier alto cargo del régimen de Irán sin la necesidad de requerir una aprobación gubernamental adicional.
Esta inusitada escalada de violencia no es un hecho aislado ni una acción al azar. El propio titular de la cartera de Defensa israelí aseguró de manera contundente que la guerra contra el país islámico acaba de ingresar en su fase decisiva y "final".
El panorama internacional se mantiene en vilo ante las inminentes repercusiones diplomáticas y militares, mientras se aguardan nuevas confirmaciones oficiales desde la zona de conflicto para las próximas horas.