El gobierno de Irán anunció una drástica medida que impacta de lleno en el deporte internacional: prohibió a sus deportistas competir en países considerados “hostiles”, lo que abre un fuerte interrogante sobre su participación en la Copa Mundial de la FIFA 2026.
La decisión fue comunicada por el Ministerio de Deportes y Juventud iraní, que argumentó que no existen garantías suficientes para la seguridad de atletas y delegaciones en determinados territorios, en medio de la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente.
Crecen las dudas por el Mundial
La medida repercute directamente en la selección iraní, que tiene previsto disputar la fase de grupos del Mundial en ciudades de Estados Unidos como Los Ángeles y Seattle. Sin embargo, el contexto actual complica seriamente esa posibilidad.
Incluso el expresidente estadounidense Donald Trump se refirió al tema al señalar que no considera “apropiado” que el equipo iraní viaje a su país por cuestiones de seguridad.
En ese marco, desde Irán deslizaron que “no hay condiciones” para participar en el certamen bajo las circunstancias actuales.
Posibles alternativas
El presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, confirmó que se mantienen conversaciones con la FIFA para trasladar los partidos a México, una de las sedes del torneo.
No obstante, hasta el momento, la FIFA sostiene el calendario original sin modificaciones, lo que mantiene la incertidumbre sobre el futuro de Irán en la competencia.
Un contexto de tensión
La decisión del gobierno iraní se da en medio de un escenario internacional marcado por conflictos y tensiones con potencias occidentales, lo que también ya ha generado inconvenientes en competiciones continentales recientes.
Así, a poco más de un año del inicio del Mundial 2026, la situación de Irán se convierte en uno de los principales focos de preocupación para la organización del torneo y el desarrollo normal del certamen.