El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, volvió a generar polémica este lunes con declaraciones ofensivas hacia la dirigente opositora María Corina Machado, luego de que se conociera que sufrió una fractura vertebral durante su salida clandestina del país. Además, arremetió contra el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, a quien calificó con duros términos ideológicos.
Durante el programa Zona Digital, emitido por la señal estatal Venezolana de Televisión, Maduro se refirió a la lesión de Machado con expresiones descalificadoras y cuestionó su accionar político. En ese marco, aseguró que la dirigente “no tiene problemas físicos, sino morales”, y la acusó de “odiar al país” y de “manipular a un reducido grupo de seguidores”.
El jefe de Estado también criticó declaraciones atribuidas a Machado sobre el narcotráfico en Venezuela. Según Maduro, la opositora habría afirmado que un alto porcentaje de la población estaría vinculada a ese delito, lo que el mandatario calificó como una acusación “grave” contra el pueblo venezolano. En ese sentido, sostuvo que no podía permanecer en silencio frente a dichos que, según afirmó, estigmatizan a la sociedad.
Asimismo, Maduro mencionó presuntos sondeos de opinión que indicarían un amplio rechazo popular hacia la dirigente opositora, a quien responsabilizó de promover sanciones e intervenciones extranjeras contra Venezuela.
Ataques al presidente electo de Chile
En otro tramo de su discurso, el mandatario venezolano se refirió al reciente triunfo de José Antonio Kast en el balotaje presidencial chileno. Maduro lo calificó como representante de la ultraderecha y responsabilizó al actual gobierno chileno por haber “allanado el camino” para su llegada al poder.
Además, expresó su preocupación por las propuestas migratorias del futuro mandatario chileno, en especial aquellas vinculadas a la expulsión de inmigrantes indocumentados. En ese contexto, pidió que se respeten los derechos de los ciudadanos venezolanos que residen en Chile y llamó a quienes se sientan amenazados a regresar a su país, asegurando que no serán perseguidos.
Las declaraciones se producen en un contexto de fuerte tensión regional y mientras organizaciones internacionales de derechos humanos continúan denunciando la existencia de presos políticos y restricciones a las libertades civiles en Venezuela.