Un fuerte deslizamiento de tierra provocado por un huaico en la zona de Machu Picchu afectó gravemente la infraestructura ferroviaria que conecta el santuario con la zona de Hidroeléctrica, generando complicaciones en el traslado de turistas y comunidades locales en la antesala de Semana Santa.
El evento se registró durante la madrugada del lunes en el kilómetro 115+200, en el sector de Mandor, donde el colapso del terreno dañó el tendido férreo operado por PeruRail, obligando a suspender el servicio en ese tramo hasta nuevo aviso.
Según informaron las autoridades, la ruta tradicional entre Ollantaytambo y Machu Picchu continúa funcionando con normalidad, aunque el corte del llamado acceso amazónico deja sin conexión directa a una vía alternativa utilizada por visitantes y pobladores de la zona.
Personal de Ferrocarril Transandino trabaja en la evaluación de los daños para determinar el alcance de la afectación y los plazos necesarios para la rehabilitación del servicio, en un contexto de alta demanda turística por el feriado largo.
La situación se da en medio de reiterados episodios de inestabilidad en la infraestructura ferroviaria, que ya había sufrido daños similares en meses anteriores debido a las intensas lluvias que afectan a la región del Cusco.
En paralelo, el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) mantiene alertas por precipitaciones en varias regiones del país, lo que incrementa el riesgo de nuevos deslizamientos y complica las tareas de reparación.
El impacto no es menor: Machu Picchu es uno de los principales destinos turísticos de Sudamérica, y cualquier interrupción en su acceso repercute directamente en la actividad económica de la región del Cusco, que depende en gran parte del flujo de visitantes.