La presidenta en funciones de Venezuela, Delcy Rodríguez, tomó este miércoles una decisión de alto impacto al destituir y ordenar la detención del mayor general Javier Marcano Tábata, quien se desempeñaba como jefe de la Guardia de Honor Presidencial y director general de la Contrainteligencia Militar (DGCIM).
La medida se produce tras los eventos del 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un operativo que resultó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, y que dejó al descubierto fallas en la seguridad presidencial y en el control del personal militar. Entre los cargos atribuidos a Marcano Tábata se incluyen negligencia en la protección de Maduro, traición y falta de cumplimiento en la seguridad de la Asamblea Nacional y del Palacio de Miraflores.
Rodríguez aseguró que no existe “agente externo que gobierne Venezuela”, aunque la comunicación entre Caracas y Washington D.C. sigue siendo motivo de atención internacional. La presidenta interina señaló que la remoción y detención de Marcano Tábata busca reforzar la seguridad institucional y garantizar la integridad del Estado en medio de la crisis política y militar que atraviesa el país.
El caso de Marcano Tábata se encuentra en investigación, y hasta el momento no se han presentado cargos formales ni pruebas concluyentes de su participación en actos de traición, pero la decisión de Rodríguez marca uno de los cambios más resonantes en la cúpula militar venezolana desde la captura de Maduro.