Boca recibió una noticia esperada pero no por eso menos dura: Agustín Marchesín fue operado ayer de la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, una lesión que lo marginará de las canchas durante aproximadamente ocho meses y que prácticamente lo deja afuera de lo que resta de la temporada.
El arquero, que el domingo acompañó al plantel en el Monumental en el Superclásico, pasó por el quirófano luego de unos días de preparación y estudios posteriores a la lesión sufrida ante Barcelona de Ecuador por la Copa Libertadores. Aquella noche, tras una acción dentro del área, su rodilla hizo un movimiento antinatural y rápidamente encendió todas las alarmas. Horas después, los estudios confirmaron el peor diagnóstico.
Su baja representa un problema importante para Boca, no solo desde lo futbolístico, sino también desde lo simbólico. El arquero había logrado afianzarse como titular, incluso tras haber superado un desgarro que lo había tenido a maltraer en el inicio del año.