Nicolás Varrone volvió a destacarse en el automovilismo internacional al conseguir el tercer puesto en las tradicionales 12 Horas de Sebring, correspondientes a la segunda fecha del campeonato IMSA. El piloto argentino compartió butaca con Tommy Milner y Nicky Catsburg en la clase GTD PRO, a bordo del Chevrolet Corvette Z06 GT3.R.
Aunque no formó parte de la clasificación —instancia en la que Milner representó al equipo—, Varrone cumplió un papel determinante durante la competencia, una de las más exigentes del calendario y con historia desde 1952 en el circuito de Florida.
El Corvette #4 del equipo Pratt Miller Motorsports tuvo que sobreponerse a varias dificultades: largó desde la octava posición y sufrió una penalización de drive through tras un incidente con un BMW M4 GT3. Sin embargo, la tripulación logró mantenerse competitiva a lo largo de la prueba.
En el tramo final, con Catsburg al volante, el equipo consiguió recuperar terreno y asegurar un lugar en el podio, coronando una actuación sólida en una carrera de alto desgaste.
La victoria en la categoría quedó en manos de un Porsche 911 GT3 del equipo Manthey Racing, seguido por otra unidad de la misma marca. Para Varrone, este resultado cobra especial relevancia en un 2026 donde combina su participación en IMSA con la Fórmula 2, manteniéndose activo y competitivo en distintos frentes.