La selección de Uruguay rescató un empate 1-1 ante Inglaterra en el estadio Wembley, en un amistoso internacional que dejó más dudas que certezas para el equipo dirigido por Marcelo Bielsa.
El conjunto uruguayo volvió a mostrar falencias en su funcionamiento, repitiendo problemas ya evidenciados en la Copa América y en la reciente derrota ante Estados Unidos en la fecha FIFA anterior.
Si bien el equipo evidenció actitud y entrega, tal como había pedido Bielsa, no logró generar situaciones claras de gol ni incomodar al arquero rival. La falta de creatividad, peso ofensivo y definición se consolidan como los principales déficits de la Celeste.
Por su parte, Inglaterra dominó gran parte del encuentro, incluso con una formación alternativa. El equipo local logró ponerse en ventaja a los 40 minutos del segundo tiempo con un gol de White, en una jugada que generó polémica por un posible foul previo sobre Giménez que no fue revisado por el VAR.
Sin embargo, cuando el partido parecía definido, Uruguay encontró el empate en tiempo de descuento. Tras un penal a los 46’, el capitán Federico Valverde ejecutó con precisión y selló el 1-1 definitivo.
Pese al resultado, la actuación dejó una sensación preocupante en el entorno del equipo, ya que el tiempo de preparación se agota y el debut mundialista se acerca, sin que el conjunto logre consolidar una identidad de juego.