El estadio Monumental fue escenario de algunos de los capítulos más recordados en la historia del Superclásico entre River y Boca. A lo largo de las décadas, este duelo regaló goleadas, remontadas épicas, despedidas icónicas y situaciones insólitas que quedaron grabadas en la memoria de los hinchas.
Uno de esos momentos se vivió en 2004, cuando River venció 2-0 a Boca en un partido que marcó el final de Miguel Ángel Brindisi como entrenador xeneize y, además, la última transmisión de Marcelo Araujo en “Fútbol de Primera”, cerrando una etapa histórica del periodismo deportivo.
Otro recuerdo fuerte es el del Apertura 1997, que tuvo un condimento especial: fue el último partido oficial de Diego Maradona. Aquella tarde, el ídolo dejó la cancha en el entretiempo y Boca terminó dando vuelta el resultado con goles de Toresani y Martín Palermo.
Las remontadas también tuvieron su lugar. En 1987, River logró dar vuelta un partido que parecía perdido y terminó imponiéndose 3-2, en una reacción que aún hoy es recordada como una de las más emocionantes en Núñez.
En el plano internacional, la semifinal de la Copa Libertadores 2004 también dejó una marca. Tras un cruce cargado de tensión, la serie se definió por penales en el Monumental, donde Boca avanzó con una tanda ejecutada por jugadores jóvenes que sorprendieron por su templanza.
No menos impactante fue lo ocurrido en 1984, cuando Boca hizo de local en el Monumental debido a la clausura de la Bombonera, en un hecho inédito que refleja las particularidades que puede tener este clásico.
También hubo goleadas memorables, como el 5-1 de Boca en 1982, la única vez que el conjunto xeneize marcó cinco goles en ese estadio, en un contexto especial por la ausencia de varios jugadores de River convocados a la Selección.
Cada Superclásico en el Monumental suma una nueva página a una historia rica en emociones, donde el resultado muchas veces queda en segundo plano frente a la magnitud de lo que se vive dentro y fuera de la cancha.