A tres años de la consagración máxima del seleccionado argentino, el autor del disparo final ante Francia revivió aquel momento imborrable durante una charla con AFA Estudio, donde reconstruyó el clima emocional que precedió a la ejecución que selló la tercera estrella.
En su testimonio, el lateral relató que el entrenador se acercó para confirmar su determinación tras una jugada que había derivado en el empate rival y que le generó una fuerte carga anímica. A pesar de la bronca acumulada, afirmó que nunca dudó de asumir la responsabilidad cuando llegó la tanda.
Montiel explicó que, mientras avanzaba hacia el punto penal, su mente se pobló de recuerdos ligados al esfuerzo realizado desde la infancia y al recorrido que lo llevó hasta ese escenario. Lejos del nerviosismo, aseguró que sintió una calma inesperada en el instante previo al impacto.
Finalmente, detalló que su idea inicial era rematar con potencia al centro del arco, pero al percibir un leve movimiento del arquero decidió modificar la dirección. El desenlace fue histórico: gol, título mundial y una imagen eterna para el fútbol argentino.
“Ser campeón del mundo es algo único, una felicidad enorme”, resumió el futbolista, quien reconoció que jamás imaginó que su nombre quedaría asociado para siempre al penal más importante en la historia de la Selección Argentina.