Con la temporada concluida y varias señales que revelaron falencias en el funcionamiento del equipo, River Plate ya empezó a planificar una reestructuración profunda del plantel. El objetivo es claro: elevar la competitividad interna y sumar jerarquía en zonas puntuales para encarar el próximo año con mayor solidez.
El primer foco está en el lateral izquierdo, un sector donde el rendimiento fue irregular. Allí aparece el nombre de Román Vega, defensor del Zenit con pasado en Argentinos Juniors. Sus proyecciones constantes, su velocidad y su versatilidad para adaptarse a distintos sistemas lo posicionan como una opción fuerte. El club analiza las condiciones de una posible negociación, convencido de que podría aportar soluciones inmediatas.
En la mitad de la cancha, River apunta a un mediocampista ofensivo con explosión y capacidad de desequilibrio. En ese perfil se destaca Claudio “El Diablito” Echeverri, cuyo posible regreso genera entusiasmo. Su talento y su vínculo formativo con el club lo convierten en un refuerzo de alto impacto. La dirigencia sigue atentamente su situación contractual con Bayern Leverkusen y evalúa la posibilidad de un préstamo.
El frente de ataque también podría sumar novedades. River busca repatriar a Luciano Gondou, delantero del Zenit que atraviesa un momento de poco rodaje. Su potencia, su movilidad y su buen antecedente en el fútbol argentino hacen que sea considerado un aporte ideal para ampliar las variantes en ofensiva.
Por último, el club también pretende sumar una pieza más en el mediocampo central, destinada a aportar equilibrio, intensidad y capacidad de recuperación. Si bien no trascendieron nombres, se analizan alternativas tanto en el país como en el exterior.
La idea es llegar a la próxima temporada con un plantel renovado, más profundo y con competencia real en cada puesto. River prepara movimientos importantes y se espera que las primeras gestiones concretas comiencen a tomar forma en las semanas venideras.