Boca atraviesa un período determinante de planificación de cara a la temporada 2026 y, en ese contexto, Juan Román Riquelme terminó de definir cómo será la conducción del fútbol profesional y amateur dentro del club.
Lejos de impulsar una reestructuración profunda, el presidente optó por mantener un esquema concentrado, con él mismo como máxima autoridad y Marcelo “Chelo” Delgado como principal ejecutor de las decisiones deportivas. La idea es sostener un modelo de gestión sin grandes modificaciones en su organigrama interno.
Riquelme conservará el control absoluto sobre el rumbo futbolístico de la institución, incluyendo contrataciones, salidas y lineamientos generales. Delgado, en tanto, cumplirá un rol central como manager, funcionando como nexo permanente entre el cuerpo técnico, el plantel y la dirigencia, además de llevar adelante el trabajo cotidiano en el mercado de pases.
La determinación se terminó de consolidar tras la salida de Mauricio Serna y Raúl Cascini del antiguo Consejo de Fútbol. Aunque ambos mantienen una relación cordial con la actual conducción, ya no participan de la toma diaria de decisiones. En los últimos meses se analizaron alternativas para sumar nuevos referentes históricos, pero finalmente esa posibilidad fue descartada.
El nuevo esquema contempla a Delgado acompañado por tres delegados designados por el club, formados específicamente en negociación de transferencias y gestión administrativa de los pases. A su vez, el área legal tendrá una participación activa para respaldar cada operación.
Dentro del club consideran a Delgado una figura inamovible, tanto por la confianza personal del presidente como por la evaluación positiva de su gestión en un contexto marcado por recambios importantes en el plantel. En esa línea, la salida de jugadores experimentados fue interpretada como parte de un proceso de orden interno.
Con este formato definido, Boca apunta a encarar un 2026 exigente, con refuerzos en análisis y la intención de recuperar protagonismo deportivo bajo una conducción que Riquelme decidió no alterar.