En una definición cargada de suspenso en Praga, la Selección de República Checa logró romper una racha de 20 años sin presencias mundialistas al eliminar a Dinamarca por penales (2-1), luego de un vibrante empate 2-2 en los 120 minutos de juego. El arquero Matěj Kovář se vistió de héroe en la tanda definitiva, permitiendo que su país regrese a la Copa del Mundo por primera vez desde Alemania 2006, tras una eliminatoria donde los checos supieron golpear primero pero sufrieron hasta el último segundo.
Con este resultado, Chequia ya tiene su lugar asignado en el Grupo A del Mundial 2026, una zona que promete ser de las más seguidas por la jerarquía de sus integrantes. El combinado europeo debutará el 11 de junio ante Corea del Sur en Guadalajara, para luego medirse frente a Sudáfrica y cerrar su participación en la primera fase nada menos que ante el anfitrión México, en el histórico Estadio Azteca.