La inesperada muerte de Roberto Herrera golpeó fuerte este fin de semana al ambiente del básquet amateur de Santiago del Estero. La noticia se conoció de manera repentina y causó una enorme sorpresa entre sus allegados, ya que, según trascendió, se encontraba completamente activo.
De inmediato, las redes sociales se llenaron de condolencias y anécdotas. Amigos, excompañeros de la Escuela Industrial y jugadores que compartieron con él en clubes como Independiente y Patagonia, volcaron su dolor en emotivos posteos, recordando sus clásicas tardes en la cancha de Patagonia e Independiente.
Quienes lo trataron en el día a día destacaron su calidez humana, su predisposición para escuchar y su compañerismo. "Abrazo al cielo, Roberto, jugador con magia como pocos", escribió uno de sus amigos para graficar su talento con la pelota.
El impacto alcanzó a sus excompañeros de secundaria, quienes lamentaron lo sorpresivo del hecho y contaron que Herrera les había escrito la semana pasada para organizar una juntada de la promoción a fines de este mes.
Otro de sus amigos más cercanos le dedicó unas sentidas palabras que resumen su generosidad: "Siempre tuviste una silla para compartir con mi familia y con todos los changos del básquet. Gracias por tantas noches de conversar y de escuchar consejos de tu parte".