Mario Cuello Ibáñez, un niño con parálisis cerebral cuadriparesia espástica, presenció hoy el triunfo de Boca Juniors, club del cual es hincha, ante Central Córdoba (2-1), en el estadio Único "Madre de Ciudades".
Mario fue ayer a recibir al "Xeneize". Makarena, su hermana, y Gladys, su mamá, lo llevaron al hotel donde concentró el equipo que dirige Claudio Úbeda.
"Estaba todo vallado y lleno de policías, así que no nos dejaban pasar. En ese momento, Mario se largó a llorar. Decía que ya había perdido las esperanzas", relató Makarena a Nuevo Diario.
En rigor, "Marito" pretendía conocer a los jugadores, que le firmen la camiseta y bandera y, en el mejor de los casos, que le regalen una entrada para el partido.
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"Me ha roto el corazón verlo llorar. Le he dicho que iba a hacer todo lo posible para que él lo pueda ver, aunque sea a un jugador y le firme. Le pedí que sea paciente, que espere un poquito...", comentó.
Los Cuello-Ibáñez llegaron a las 15 al hotel, un rato antes de que el plantel se aloje.
"Nos hemos quedado hasta las 19.30, más o menos. Estábamos en el hotel, en la puerta. Ya no había vallado ni policías. A cada persona que salía y tenía ropa de Boca le consultaba si existía alguna posibilidad de que 'Marito' viera a algún jugador", recordó.
En eso, "Dios nos ha puesto en el camino a Diego (integrante de la comitiva 'Xeneize')".
"Él ha hecho todo lo posible para que 'Marito' pueda conocer a los jugadores: lo ha hecho entrar al hotel y le firmaron la camiseta y la bandera. También se sacó fotos y consiguió una entrada", celebró.
"Marito", además de disfrutar la victoria de Boca, conoció a Leandro Paredes, Exequiel Zeballos, Miguel Merentiel, entre otros.
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