River Plate atraviesa un panorama complicado en su intención de disputar la Copa Libertadores 2026. La eliminación en el Clausura 2025 dejó al equipo sin la posibilidad de clasificarse como campeón, y la tabla anual ya no le asegura un lugar por sus propios méritos.
La única vía que mantiene con vida al conjunto de Núñez depende de que Boca se consagre campeón. Si el xeneize obtiene el certamen, se liberará un cupo en la tabla general, lo que permitiría que River acceda al repechaje de la Libertadores.
De esta manera, el club quedó obligado a mirar de reojo lo que ocurra con sus rivales directos. Su futuro internacional ya no se define dentro del campo de juego: dependerá exclusivamente de los resultados de terceros para mantener vivas sus aspiraciones continentales.