Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Deportes

La tinta de los campeones del mundo y las historias que esconden sus tatuajes

Religión, familia, fútbol y sueños personales aparecen grabados en el cuerpo de los jugadores de la Selección argentina, según un estudio que analizó a toda la Scaloneta.

Los tatuajes dejaron hace tiempo de ser una simple cuestión estética en el fútbol. En la Selección argentina campeona del mundo, cada diseño funciona como una especie de autobiografía visual donde los futbolistas muestran qué aman, qué recuerdan, en qué creen y cuáles son las marcas que quieren llevar para siempre sobre la piel.

La frase “Esta locura se lleva en la piel”, popularizada por la canción de La T y La M durante el Mundial de Qatar, parece describir a la perfección el fenómeno que atraviesa a gran parte de la Scaloneta. Entre imágenes religiosas, nombres familiares, frases motivadoras y referencias al fútbol, los jugadores fueron construyendo un verdadero mapa emocional grabado en sus cuerpos.

Un estudio titulado “Tatuajes de selección: lo sagrado, religioso y secular”, realizado por investigadores vinculados al Boston College, analizó 196 fotografías públicas de los 26 futbolistas argentinos que integraron el plantel campeón del mundo en Qatar 2022. El relevamiento identificó 226 tatuajes distintos y llegó a una conclusión clara: detrás de cada diseño existe una historia personal.

Los investigadores dividieron los tatuajes en cuatro grandes categorías: religiosos, familiares, profesionales y aspiracionales. Según explican, esos cuatro ejes representan aquello que los futbolistas consideran “sagrado” dentro de sus vidas.

 

La fe, una marca muy presente

Uno de los aspectos más llamativos del estudio es la fuerte presencia de símbolos religiosos. Quince jugadores de la Selección tienen tatuajes vinculados con la fe: cruces, rosarios, Jesucristo, la Virgen María, ángeles y santos populares aparecen repetidamente entre los diseños más elegidos.

También surgieron referencias espirituales más modernas, como atrapasueños o figuras orientales, en una mezcla que para los autores refleja cómo la religión continúa ocupando un lugar importante dentro de la cultura latinoamericana, aunque bajo nuevas formas.

 

Familia, hijos y nombres que quedan para siempre

Otro de los elementos más repetidos son los homenajes familiares. Dieciséis futbolistas llevan tatuados nombres, fechas o retratos de hijos, padres, parejas, hermanos y abuelos.

El informe sostiene que esos tatuajes funcionan como una memoria emocional permanente y revelan la importancia que tiene el entorno afectivo dentro de la vida de los jugadores. Muchos eligen grabar en la piel nacimientos, aniversarios o frases relacionadas con sus seres queridos.

Lee también:

Messi se retiró con molestias y preocupa a la Selección Argentina

 

El fútbol también aparece en la piel

La profesión ocupa otro lugar central. Escudos, camisetas, trofeos, pelotas y números vinculados al fútbol forman parte de varios tatuajes identificados en el estudio.

Sin embargo, hubo dos datos que llamaron especialmente la atención de los investigadores: prácticamente no aparecen referencias políticas y tampoco homenajes a Diego Maradona entre los campeones del mundo.

La ausencia del ídolo sorprendió porque durante décadas fue una figura omnipresente dentro del universo futbolero argentino. En cambio, esta generación parece priorizar símbolos más personales y familiares.

 

Fuerza, resiliencia y frases de vida

Los tatuajes aspiracionales son los más numerosos. Allí aparecen leones, lobos, águilas, coronas, relojes, brújulas y frases motivadoras relacionadas con el esfuerzo, la superación y la perseverancia.

“Familia primero”, “Nunca te rindas” y distintas expresiones de fortaleza forman parte de los diseños más frecuentes. Según el trabajo, esos tatuajes funcionan como recordatorios constantes de aquello que los futbolistas desean representar dentro y fuera de la cancha.

 

Los brazos, el lugar preferido

El estudio también analizó qué partes del cuerpo son las más tatuadas entre los jugadores. Casi el 60% de los diseños aparecen en brazos y antebrazos, las zonas más visibles durante los partidos y las transmisiones televisivas.

El torso y las piernas completan las áreas más elegidas, mientras que espalda, cuello y manos aparecen con mucha menor frecuencia.

Para los autores, la ubicación no es casual: los futbolistas eligen estratégicamente qué mensajes quieren mostrar públicamente y cuáles prefieren reservar en espacios más íntimos.

En un mundo donde los deportistas viven cada vez más condicionados por contratos, sponsors y redes sociales, los tatuajes se transforman en uno de los pocos espacios donde todavía pueden decidir libremente sobre su propio cuerpo.

Te puede interesar:

Histórico: Belgrano venció 3-2 a River en una final agónica y es el campeón del Torneo Apertura 2026

Seguí a Nuevo Diario Web en google news
Comentarios

Te puede interesar

Teclas de acceso