Julián Álvarez sigue acumulando hitos en Europa y esta vez alcanzó uno de los más resonantes desde su llegada al Atlético de Madrid. El delantero cordobés se convirtió en el tercer máximo goleador del club en la UEFA Champions League luego de marcar ante el Inter de Milán por la fase inicial del torneo.
Más allá de la cifra, el impacto está en la velocidad con la que alcanzó el registro: 10 goles en solo 14 partidos con la camiseta rojiblanca. Una marca que evidencia su poder de definición, su capacidad para desequilibrar en el área y su influencia creciente en el ataque del conjunto dirigido por Diego Simeone.
Con este nuevo tanto, Álvarez ingresó en un podio reservado para nombres de peso. En lo más alto se ubica Antoine Griezmann, máximo goleador histórico del Atlético en Champions con 39 conquistas en 88 encuentros. El segundo lugar pertenece a Saúl Ñíguez, autor de 11 goles en 74 presentaciones. Detrás aparece ahora el cordobés, cuya proyección invita a pensar que podría seguir escalando muy pronto si sostiene su actual ritmo.
El rendimiento del ex River no solo destaca a nivel club. También dejó su huella entre los futbolistas argentinos en la competencia continental: acumula 18 goles en 31 partidos, entre su etapa en Manchester City y su presente en Madrid, superando el registro de Paulo Dybala, que llegó a la misma cantidad pero en 53 encuentros.
A los 25 años, Álvarez continúa construyendo una carrera marcada por la eficacia y la constancia. Su aporte en el Atlético y sus números en la Champions lo consolidan como uno de los delanteros argentinos más influyentes del momento, con un futuro europeo que promete seguir rompiendo récords.