Un fuerte escándalo sacude a Estudiantes de La Plata luego de que una investigación interna confirmara que el agua del predio de City Bell no es potable, situación que estaría vinculada a una serie de intoxicaciones registradas en las últimas semanas.
El problema salió a la luz tras detectarse cuadros de malestar físico en varios jugadores del plantel profesional, entre ellos Guido Carrillo, quien presentó síntomas en la previa de un compromiso internacional.
En un principio, el club manejó la situación con hermetismo, pero la aparición de casos similares en divisiones juveniles encendió las alarmas y obligó a realizar estudios bioquímicos sobre el suministro de agua.
Los resultados fueron contundentes: el agua del predio no es apta para el consumo, lo que explicaría los cuadros de intoxicación y malestar general tanto en futbolistas profesionales como en jóvenes.
El Country Club de City Bell, considerado uno de los centros de entrenamiento más importantes del país, quedó en el centro de la polémica y obligó a la institución a tomar medidas urgentes para garantizar la salud de sus deportistas.
Por el momento, desde el club no se detallaron las acciones a seguir, aunque se espera una pronta solución al problema sanitario que afecta el normal funcionamiento de las actividades deportivas.