La tensión que dejó la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra parece estar lejos de terminar. Una de las imágenes que mayor revuelo causó a nivel global fue la cobarde cachetada que le pegó el mediocampista Jude Bellingham a Valentín "Colo" Barco una vez finalizado el encuentro.
El escándalo estalló el miércoles a través del recorte de una transmisión extranjera. Allí se ve claramente cómo el volante inglés le da un golpe en la cabeza a mano abierta y desde atrás al exjugador de Boca, que se encontraba festejando el agónico triunfo junto a sus compañeros. Afortunadamente, Nico Paz y Nicolás Otamendi intervinieron rápido para separar y evitar que el conflicto pasara a mayores.
Hasta la tarde de ayer era un verdadero misterio el motivo por el cual la figura del Real Madrid había atacado de esa manera al argentino, quien ni siquiera había sumado minutos en el partido. Sin embargo, un nuevo video tomado desde la tribuna reveló el origen del enojo.
En la grabación se puede observar el instante preciso en el que Barco ingresa al campo de juego con la pechera puesta para celebrar el empate transitorio de Enzo Fernández. Antes de ir a abrazarse con el autor del tanto y el resto de los titulares, el lateral le gritó el gol en la cara a un par de jugadores ingleses, y uno de los apuntados fue el propio Bellingham.
El descargo de Yazmín JaureguyA raíz de esta revelación y del insólito debate que se instaló en las redes sobre si Barco había "provocado" la agresión, la esposa del jugador, Yazmín Jaureguy, decidió no quedarse callada y salió a defender a su marido con un mensaje implacable.
A través de una historia en su cuenta de Instagram, con fondo negro y letras blancas, la modelo disparó con muchísima ironía. "No sabía que de repente no se puede festejar los goles, pero sí avalar a un violento", escribió en clara referencia al comportamiento del volante británico.
Para cerrar su descargo, la influencer lanzó una sugerencia que hizo estallar a los fanáticos de la Scaloneta y que reavivó la pica histórica con los europeos. "Cambien de deporte si van a llorar tanto. Buen día", sentenció.