Paulo Dybala vuelve a estar en el centro de la escena. Mientras en Boca crecen las ilusiones de sumarlo en el próximo mercado de pases, desde Italia llegó una noticia que impacta de lleno en su presente: Claudio Ranieri dejó su cargo en la Roma.
El histórico entrenador, que se desempeñaba como director deportivo tras haber sido DT interino, acordó su salida con el club y deja un vacío importante en la estructura dirigencial. Su partida reconfigura el panorama interno y abre interrogantes sobre el futuro de varios jugadores, entre ellos el propio Dybala.
En este contexto, la situación del cordobés vuelve a tomar fuerza en el mercado. Con contrato hasta fin de año, su continuidad en la Roma no está asegurada y distintos clubes ya comenzaron a moverse. Boca, con Juan Román Riquelme a la cabeza, lo tiene como uno de sus grandes objetivos.
Sin embargo, no será sencillo. Equipos como Milan, Galatasaray y Flamengo también siguen de cerca al campeón del mundo, lo que eleva la competencia por su fichaje.
En paralelo, las declaraciones de Oriana Sabatini, esposa del futbolista, alimentaron las especulaciones. “No hay nada confirmado, pero ojalá se pueda definir en junio, así me mentalizo”, expresó, dejando abierta la puerta a una posible definición en el corto plazo.
Mientras tanto, Dybala sigue siendo una de las grandes incógnitas del próximo mercado, con un futuro que podría dar un giro fuerte en los próximos meses.