A pocas horas del Superclásico entre River y Boca, el estado del campo de juego del estadio Monumental volvió a quedar en el centro de la escena y genera preocupación.
Si bien en redes sociales circularon imágenes que mostraban una supuesta mejora, tomas aéreas difundidas por canales de noticias reflejaron una realidad distinta: el terreno de juego presenta sectores muy deteriorados.
La seguidilla de recitales en el estadio dejó huellas visibles. Las presentaciones de Bad Bunny durante tres noches consecutivas en febrero, sumadas al reciente show de AC/DC, afectaron notablemente el césped por el montaje de estructuras y el tránsito masivo de público.
El desgaste ya se había evidenciado en partidos recientes, donde la pelota no rodó con normalidad, complicando el desarrollo del juego.
De cara al duelo de esta tarde, habrá expectativa por cómo responderá el campo en uno de los encuentros más importantes del fútbol argentino.