La AFA anunció este martes un cambio clave en sus políticas de selecciones juveniles: a partir de ahora, los futbolistas que se trasladen al exterior bajo el régimen de patria potestad dejarán de ser citados para representar a Argentina en las categorías formativas. La medida tiene como objetivo central priorizar a los jugadores que continúan su formación dentro del sistema argentino, asegurando que los procesos de desarrollo y seguimiento se mantengan consistentes y controlados.
Según explicaron desde la asociación, la decisión surge en un contexto donde cada vez más jóvenes talentos emigran a temprana edad hacia clubes europeos o sudamericanos, lo que dificulta su integración a los programas nacionales y complica la planificación de entrenamientos, competencias y evaluaciones técnicas.
El anuncio ya generó debate en el ámbito futbolístico. Familias, representantes y clubes formadores expresaron preocupaciones sobre cómo afectará esta medida a las proyecciones internacionales de los jugadores y al vínculo con posibles oportunidades en la Selección Mayor. Por su parte, desde la AFA destacan que la medida busca ordenar los procesos de formación y proteger la continuidad de los juveniles que desarrollan su carrera en Argentina.