El primer tiempo fue aburridísimo. Los dos jugaban a tener la pelota, pero sin profundidad, y apostaban a una pelota parada como para ponerse en ventaja.
De Felippe optó por una línea de tres para frenar a Sepúlveda y Méndez, con Pillud y Cufré por los costados, tratando de sumar en la mitad de la cancha. Arriba, los dos nueves rebotaban bien la pelota (especialmente Varaldo), pero luego se quedaban lejos como para llegar a definir.
Un remate de Florentín, de derecha, tras jugada de Varaldo, que tapó Sanguinetti, y otro remate de Pillud, en su única incursión ofensiva y acción positiva del primer tiempo, que también tapó Sanguinetti, fueron las jugadas más destacadas de la etapa.
Banfield también tuvo varias aproximaciones, pero sus remates se fueron por sobre el horizontal o desviados. En ninguna ocasión el visitante hizo revolcar a Aguerre.
Cuando el primer tiempo se moría, córner, un balón pasado que captura Cufré, nuevo centro, otro rechazo y Casermeiro, posicionado en ataque, se sacó dos hombres de encima en una baldosa y metió un centro rasante que fue aprovechado por Leonardo Heredia para empujar el balón al fondo de la red. Uno a cero para el local.
En el segundo tiempo, obligado por las circunstancias, Banfield cambió a línea de 4 y puso más gente arriba. De los dos, fue el que más buscó y quiso. Por eso no extrañó que, luego de muchas aproximaciones, sobre todo con centros al área, llegara a la igualdad. Tras un tiro libre, dos cabezazos en el área y Río la empujó al gol.
Tras el 1-1, siguió empujando Banfield, a pura enjundia, ante un Central que estaba metido atrás, pero que no tenía demasiadas opciones para el contraataque.
De Felippe apostó por Fúnez primero (por Varaldo), y luego por Besozzi y Barrera (por Gómez y Abascia), rompiendo también la línea de cinco.
Quedó la sensación de que las variantes llegaron un poco tarde, sobre todo las dos últimas. Y también quedó la sensación de que ODF cuidó a sus mejores hombres.
Fue empate 1-1. Central avanza a playoffs, Banfield se quedó afuera.