El matrimonio fue hallado momificado entre la nieve de un glaciar, a 2.615 metros de altura. Los cuerpos, que estaban perfectamente conservados, estaban uno al lado del otro en el centro de esquí Les Diablerets.
Según los investigadores, la pareja probablemente cayó por una grieta y el glaciar arrastró los cuerpos. La pareja, que tenía siete hijos, será sometida a un análisis de ADN. De todas formas, sus descendientes no tendrían dudas que se tratan de sus padres.
Según relataron al diario Le matin, el 15 de agosto de 1942 la pareja salió del pueblo de Chandolin para alimentar a su ganado en las montañas. Marcelin Dumoulin, de 40 años, zapatero, y Francine, de 37 años, maestra, dejaron a cinco hijos y dos hijas. "Fue la primera vez que mi madre fue con él en semejante excursión. Siempre estaba embarazada y no podía escalar un glaciar en difíciles condiciones", dijo Udry-Dumoulin.
El matrimonio tenía previsto regresar esa misma noche, pero después de dos meses y medio de búsquedas fallidas, los siete hijos, ya huérfanos, fueron dados en adopción a otras familias.
Junto a la pareja, el empleado de un centro de esquí encontró mochilas, una botella, un libro y un reloj. El hielo los conservó perfectamente y sus efectos personales estaban intactos", explicó Bernard Tschannen, el director de la estación invernal.