“No entendemos que en media hora, la vida nos dé vuelta y nos arranque todo”
#LaBanda

“No entendemos que en media hora, la vida nos dé vuelta y nos arranque todo”

Adriana Santillán, junto a sus hijas Eliana (9 años) y Ornella (6) fallecieron en el incendio de su vivienda el lunes último.
21/05/2020

La vida de dos hermanitas, quienes alegraban a sus familiares en siestas de risas y juegos, quedaron truncas. En medio del humo, el fuego y aferradas a su madre, las niñas fallecieron por un cuadro de asfixia, al incendiarse su casa en el barrio Dorrego de la ciudad de La Banda. Ayer, sus restos fueron sepultados.

Faltaban unos minutos para las nueve de la noche del lunes último, cuando columnas de humo salían desde una casa de Aristóbulo del Valle 1.373, casi Alfonsina Storni. En el lugar, estaban Adriana Santillán (33 años) y sus dos hijas Eliana Anabel Díaz Santillán (9) y Ornella Alejandra Díaz Santillán (6). Mientras que el esposo de Adriana —David Díaz Salto (38)— había llevado a su madre al médico.

Los vecinos vaticinaron que una tragedia estaba produciéndose. De inmediato, alertaron a la Policía sobre el foco ígneo. En el incendio fallecieron Adriana y sus hijas por asfixia. Mientras la Policía trata de determinar cómo se produjo el fuego, a requerimiento del fiscal de turno de Banda y Robles, Dr. Hugo Herrera; los familiares de las víctimas fatales las despidieron.

Cerca de las nueve de la mañana de ayer, los restos de Adriana, Eliana y Ornella recibieron el último adiós de sus allegados y familiares, en el cementerio ubicado en la localidad de Santa Catalina, departamento Figueroa de donde son oriundos.

“No salimos del asombro ni entendemos cómo pasó todo esto. No le hallamos una razón para saber qué pasó. Mi hermano está en shock desde ayer (por el martes). Los especialistas sabrán qué pasó, nosotros queremos que se esclarezca todo y saber qué pasó con mis sobrinas”, contó a Nuevo Diario Ángel —hermano de David—.

Además, agregó: “Llenaban la casa de alegría mis sobrinas. No había una siesta que no estaban jugando o riéndose. No entendemos que en media hora, la vida nos dé vuelta y nos arranque todo. En media hora o 40 minutos se terminó todo. Mi hermano habrá salido de la casa a eso de las 20.05 a más tardar, porque mi mami tenía turno en la doctora a las 20.15. En ese tiempo ha cambiado todo”.

En el marco de la investigación que se lleva a cabo, Ángel indicó: “Lo que más queremos es saber qué pasó y que se investigue todo a fondo, porque esto no puede quedar así. No se puede quedar con dudas ni supuestos, que sea claro todo y que se sepa qué pasó. Son tres vidas que se perdieron y dos de ellas bebés inocentes que no tenían que terminar así. Ojalá que todo se esclarezca para que ellas puedan descansar en paz, porque si todo está así con supuestos o dudas se van con una gran tristeza y amargura. Toda la familia estamos pidiendo que todo esto se aclare”.

Los familiares de las víctimas fatales realizan cadenas de oración para pedir que el alma de madre e hijas puedan descansar en paz, mientras piden justicia.

 

“Mi mujer y mis hijas se han ido” 
En medio del dolor y desconsuelo al ver a sus hijas y su esposa muertas, David trata de mantenerse en pie, mientras la Policía avanza en las investigaciones sobre lo que sucedió en su casa del barrio Dorrego. 

“No hallo explicación a lo que pasó. Por qué se han ido mis hijas y mi mujer”, repite constantemente, aún en crisis de nervios y en shock emocional el empleado de una farmacia. David fue una de las personas que llegó a la casa cuando estaba siendo arrasada por las llamas en la fatídica noche del lunes.

David, desconcertado, dijo: “Mis hijas se han ido. Me han dejado. Ahora ya no tengo motivos para seguir. He quedado en la nada. Perdí a mi familia”.

David se encuentra rodeado de sus familiares, mientras trata de encontrar una respuesta a la tragedia que lo golpeó fuertemente el lunes.

 

“Entré con la esperanza de encontrar a mis sobrinas con vida”, contó Ángel
En medio de lágrimas y aún conmocionado, Ángel —el tío de las niñas que murieron en el incendio de su casa en el barrio Dorrego— tomó conocimiento de la tragedia a través de una vecina, quien lo alertó sobre “columnas de humo que salían desde la casa de su madre”. 

“Cuando llegué a la casa, me doy con el panorama que había sido un incendio y entré por la ventana para buscar a mis sobrinas con la esperanza de encontrarlas con vida. Pero, lamentablemente, la mayor de mis sobrinas había fallecido en el lugar; mientras que la menor fue trasladada al hospital”, indicó a Nuevo Diario el tío de las víctimas.

Además, las recordó: “Mis sobrinas eran como mis hijas. Recuerdo que cuando llegaba a la casa, ellas me esperaban en la puerta. Eran muy buenitas y siempre estaban alegres. Mi cuñada era una persona muy conocida en el barrio, jamás tuvo un problema con nadie del barrio”.

Las menores fueron definidas por su tío como “dos niñas amorosas y muy amables con sus allegados, a quienes les brindaban mucho cariño y amor”.

 

Marcados por la tragedia familiar
La trágica muerte de Adriana junto a sus hijas en el incendio de la vivienda del barrio Dorrego, de la ciudad de La Banda, golpeó fuertemente nuevamente a la familia Díaz Salto, quien había sido “sacudida” por un accidente fatal.

Según se conoció, hace aproximadamente una década atrás, cuatro primos de David Díaz Salto —padre de las menores fallecidas— habían salido de su casa en la localidad de Bandera Bajada —departamento Figueroa— para comprar un animal vacuno. Los primos viajaban en dos motocicletas.

Circulaban por la Ruta Provincial 5, cuando por causas que se tratan de determinar, los primos fueron embestidos desde atrás por un colectivo de media distancia. De los cuatro primos, tres murieron en el acto. Mientras que el sobreviviente logró recuperarse, pero con graves secuelas en su vida.

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