Julio Arias: “Me torturaron y dormí esposado a la cama durante 6 meses”
#MegaCausaIV

Julio Arias: “Me torturaron y dormí esposado a la cama durante 6 meses”

Estuvo detenido desde el 19 de noviembre de 1975 hasta mayo de 1981
22/10/2019
A

sus 77 años, Julio Dionisio Arias recordó ayer, nuevamente, los tormentos que sufrió desde la noche del 19 de noviembre de 1975, ocasión en la que fue detenido en su domicilio de Magallanes 50, del barrio El Cruce de La Banda, hasta el 19 de mayo de 1981, cuando fue liberado por una causa judicial que, aún hoy, no comprende.

Los detalles de los sufrimientos fueron reproducidos ante el Tribunal Oral Federal de Santiago del Estero durante el juicio por la Megacausa IV; primero a través de una grabación de su testimonio que fue expuesto en otro juicio por delitos de lesa humanidad, y luego a través de las respuestas que brindó ante las preguntas de los defensores de los imputados.

Arias —quien hoy tiene dificultad auditiva— fue apresado junto a su hermano Pedro Pablo Arias, con quien integraba la Juventud Peronista, y su cuñado, Néstor Tarano.

Contó que le colocaron las esposas, pero no le vendaron los ojos como a sus familiares. Esto le permitió saber que entre las personas que los apresaron y golpearon estaban el subteniente Humberto Valentín Collino, el sargento Julio Marchant, el sargento Ramón Cisternas y Ernesto Arce, a quien reconoció porque, en aquel entonces, era sargento e integraba la Banda de Música. Fueron trasladados al Batallón de Ingenieros 141, desde donde su hermano y su cuñado fueron llevados al predio militar de Santo Domingo.

Señaló que en el Batallón vio de doce a quince personas tiradas en el piso, esposadas y con vendas en los ojos. “Muchos eran de Clodomira, por lo que decían”, afirmó.

“Dormí esposado a la cama durante seis meses”, recordó. Pero no era el único tormento. Le arrojaban agua con baldes y era golpeado con una goma. “Nos torturaban”, señaló.

Posteriormente, fue trasladado al hospital militar de Campo de Mayo por “problemas mentales”. En el informe, los médicos habrían expuesto que era “proclive a autolesionarse”. Arias sospecha que “lo estaban preparando para que se suicidara”.

Su calvario siguió luego en el Penal de Magdalena, en 1978. “No nos abrían la puerta del calabozo ni para ir al baño, orinaba en una botella y lo sólido lo ponía en un papel”, señaló. En otro tramo, agregó: “Nos desnudaban, nos ponían contra la pared y nos hacían agachar para ver si teníamos algo escondido”. Fue liberado en 1981.

Por su problema de salud auditivos, tuvieron que repreguntarle las preguntas en voz bien alta.

Cuál es tu opinión sobre la nota?
  • Me Gusta
    25%
    1 voto
  • No me gusta
    25%
    1 voto
  • Me es indiferente
    50%
    2 votos
Dejar un comentario
Ranking de noticias
Más Leidas
Último momento