La inflación y el dólar vuelven a preocupar en el año electoral
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La inflación y el dólar vuelven a preocupar en el año electoral

El “veranito” financiero comenzó a ceder posiciones. En materia financiera las colocaciones indexadas ganan terreno.
20/02/2019

El "veranito" financiero de enero y comienzos de febrero entró en pausa.

La suba de 2,9% en el índice de precios de enero sigue derramando consecuencias sobre las expectativas financieras de corto plazo y proyecta un cambio en el escenario de las próximas semanas, publicó Clarín.

El aumento del dólar después de semanas de calma, los pronósticos sobre la inflación de febrero y el fin del proceso de baja continua en las tasas de interés son indicadores incipientes del cambio.

En la sensibilidad financiera de corto plazo, ese cambio se traduce en un corrimiento de las colocaciones en pesos a tasa fija hacia las indexadas que se perfilan como nuevo foco de atracción de los inversores de corto plazo. Si hubiese que ponerle un título al movimiento podría ser: yendo del "carry trade" ( pasarse a plazo fijo frente a un dólar quieto) a los bonos indexados que ganan atractivo al calor de los malos resultados inflacionarios.

El panorama de los precios (lidera las preocupaciones de la gente en casi todas las encuestas) aparece con cartas dadas vuelta. Enero fue 2,9% y para febrero los analistas privados prevén una suba mayor al calor de lo que está pasando con las tarifas y el precio de la carne.

Este mes hay aumentos previstos de 26% en electricidad, 9% en colectivos, 11% en trenes, 5% en prepagas, 2% en combustibles y de 37% en las garrafas de gas. Y a eso habrá que sumar el derrame del 20% de suba que tuvo en enero el precio del novillo que estaría llegando a las carnicerías.

De acuerdo a un informe de la Fundación Capital la suba de tarifas le ponen un "piso de 0,66 puntos" al índice de febrero. Y una consultora que sigue muy de cerca la evolución de los precios, como es Eco Go, estima que la inflación de este mes podría rondar 3,7%, otra cifra difícil.

La mala pasada de la inflación tuvo, a su vez, un correlato en el mercado financiero, que siempre se adelanta, en la relación dólar-tasas de interés.

La baja del dólar y de las tasas de interés que caracterizaron a la primera semana de febrero fue tornando hacia la suba en medio de la discusión sobre si el Banco Central se había excedido en la baja de las tasas durante la primera parte del año.

Guido Sandleris, titular del Central, bajó 15 puntos la tasa de referencia hasta ubicarla en 44% anual en lo que va del año. Y sólo en febrero, el descenso fue de casi 10 puntos.

Esa caída fue muy pronunciada ( 30 puntos) si se la compara con la de 72% anual de octubre cuando comenzó el programa de fuerte contracción monetaria. Ese ese proceso también parece haber entrado en pausa. El Central comenzó a dar señales de que está dispuesto a subir la tasa.

Una tasa de 44% anual supera con holgura la inflación prevista para el año que ronda, según los privados, entre 30 y 32% para el año pero entró en una zona gris sobre si será capaz de contener a la inflación y al dólar.

Parte de la respuesta la tendrán la efectividad de la contracción monetaria que aplica el Central y la robusta recesión que afrontan los sectores ligados al consumo. En 2018, con una caída del salario real de entre 10 y 12% y una baja de casi 2% en el nivel de empleo, la inflación estuvo muy lejos de ceder.

También en este año electoral, y después de la sensible caída del año pasado, será clave seguir el resultado de las paritarias y el impacto de la mejora de las jubilaciones sobre el consumo.

En un trabajo de Econométrica, Ramiro Castiñeira pone en números un pronóstico sobre cómo puede evolucionar "la masa salarial ampliada" que abarca a 26,2 millones de personas que reciben ingresos en la Argentina.

Según el economista esa masa cayó 12% el año pasado y "recién en el segundo trimestre las paritarias le darán un respiro a los asalariados.Y las jubilaciones y los planes sociales serán los únicos" que recuperarán un 10% real en segundo semestre. Y agrega: "la masa salarial quedará ganando 3% real en el momento de las elecciones con salarios que empatan a la inflación y jubilaciones y planes que recuperan 80% de lo perdido en 2018".

Esa conclusión sueña a música en los oídos el Gobierno que en estos días se lanzó a hablar sobre la necesidad de expandir las exportaciones, de las necesidades de las Pymes y de una futura reforma laboral en el intento de atenuar en algo el mal clima inflacionario.

El último capítulo es el dólar. El mayorista subió 3,4% en una semana (llegó a $39,27) y acumula 5% en el mes para superar el piso de la banda cambiaria y entrar dentro de la zona de no intervención del Banco Central. ¿ La suba llegó para quedarse?

El Banco Central reaccionó rápido aceptando una suba de la tasa y creó condiciones para que parte de los pesos que estaban en los bancos extranjeros que recibían pocos depósitos y que iban a Letras de Liquidez (Leliq) se pasasen ahora a letras, preferentemente indexadas, que emite el Tesoro. En otras palabras, Sandleris y el ministro Nicolás Dujovne, siguen firmes con la política de sacar pesos y privilegiar la estabilidad cambiaria por encima de cualquier otro objetivo. Otra vez hay tanteos entre el mercado y el Banco Central pero esta vez en épocas en los que las divisas no escasean.

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