Gerardo Billiris, el médico anestesista que golpeó salvajemente a María Eugenia Belén Torres en su departamento de Palermo declaró ante la Justicia en la causa caratulada como "lesiones" y dejó en claro su estrategia: que los golpes fueron involuntarios debido a que estaba convulsionando luego de varias horas drogándose con crack.
"Se ponen a fumar crack durante cinco horas. Al final de este consumo, aparentemente, y lo que trata de relatar él y lo relata ella también, a él le agarra una convulsión. Ella se acerca para tratar de ayudarlo, supongo yo, porque no sabe cómo actuar, y bueno, en un estado convulsivo hay movimientos involuntarios que no se pueden registrar. En tal estado que él lo ha visto en pacientes, se producen trompadas, patadas, codazos, propios de estado convulsivo, son movimientos involuntarios, reflejos", explicó el abogado Ramón Arigos luego de la declaración de su cliente.
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Ante la insistencia en que la joven fue atacada con elementos cortantes que la hicieron sangrar hasta terminar internada, el letrado afirmó que se produjeron "por unas pipas para fumar crack que son como botellas de un vidrio muy fino" que se rompieron y los restos terminaron "esparcidos en todo el departamento".
Los abogados también contaron que Billiris "después de la convulsión no se acuerda más nada" pero que sí tiene presente "haber tenido una convulsión".
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"El relato de la chica en el expediente dice que se pusieron a fumar crack. Aunque la familia lo niegue, la damnificada dice que convulsionó. Nuestro cliente al saber esta situación supone que pudo haber ocurrido esta cuestión (la agresión) porque como médico sabe que hay movimientos involuntarios que ocurren después. Recuerda la convulsión muy fuerte y nada más hasta que lo tenía la policía", reiteraron, señala el portal de Infobae.