Desde hace 15 años, siempre elige el mismo lugar para estacionar. El doctor Alfredo Rojas Eroles llegó hasta la esquina de Güemes y Paraná, donde dejó su automóvil Ford Ka gris, dominio MMX 133. Antes de retirarse activó la seguridad del vehículo y colocó las llaves en su bolsillo. Seguidamente, se trasladó hasta el sanatorio Alvear. Eran las 11 de la mañana del jueves pasado.
El médico cirujano regresó a las cuatro de la tarde y su vehículo no estaba. Buscó las llaves en el bolsillo y tampoco las tenía. El vehículo había sido robado.
El profesional radicó la denuncia policial en la Comisaría Primera y se dio intervención a las autoridades de la División Sustracción de Automotores. A partir de ese momento, se inició la investigación para esclarecer el hecho delictivo.
Los “sabuesos” se entrevistaron con el damnificado, quien aseguró que no había perdido las llaves en el camino al sanatorio. Los investigadores de Sustracción de Automotores indagaron más y el cirujano indicó que se cambian de ropa en una habitación del centro de salud, a la que sólo tienen acceso los médicos.
En este sentido, reveló que a esa hora de la mañana, había compartido dicha habitación con el Dr. Luis Bernardo Trad (35 años), aunque el Dr. Rojas Eroles no sospechaba del médico obstetra.
Los investigadores se trasladaron hasta el domicilio del Dr. Trad, donde los atendió la esposa, quien reveló que su marido no estaba. En medio de las averiguaciones, los policías realizaban anteayer un recorrido por la zona sur, ocasión en la que advirtieron la presencia de un rodado similar al robado, en el barrio Siglo XX. Casi inmediatamente, desde los cajeros automáticos, salió un sujeto que reunía las características físicas del Dr. Trad, quien ascendió al rodado en compañía de una mujer rubia. Los uniformados trataron de interceptarlo, aunque el conductor huyó a alta velocidad hacia la zona oeste, poniendo en peligro la vida de peatones y automovilistas. Finalmente, lo perdieron de vista.
Con estos datos, los investigadores volvieron a la casa del Dr. Trad, donde la esposa dijo que su marido había salido de la casa en un auto gris. La mujer le había preguntado de quién era y el médico le respondió que era “de un amigo le había prestado”. Al conocer detalles de lo ocurrido, entregó un par de paletas de padle y un estuche de anteojos que el obstetra había dejado en su casa. Posteriormente, el denunciante los reconoció como suyos.
Ante la presión familiar y de la policía, el Ford Ka apareció abandonado ayer a la altura de la manzana 41 del barrio Siglo XX. Estaba sin las llaves y con la seguridad desactivada.
El fiscal Mariano Gómez ordenó la detención del Dr. Trad desde la vía pública. El sospechoso aún no regresó a su casa.
El pretexto de ir a comprar pañales
El médico sospechoso se ausentó desde hace varios días de la vivienda que comparte con su familia.. La esposa del médico, quien reside en la zona norte de la ciudad Capital aún lo espera, supuestamente, para pedirle respuestas por su prolongada ausencia y, sobre todo, sobre la rubia que lo acompañaba cuando evadió a los investigadores. “Salió (el jueves) diciendo que iba a comprar pañales para el bebé (de poco más de un año) y que regresaría en unos minutos”, afirmó la mujer ante los investigadores.
Los policías lograron la ayuda de los familiares para que el sospechoso entregue el vehículo y se presente ante la policía. Lo primero se cumplió, aunque lo segundo no. Los parientes desconocen dónde se encuentra.
Damnificado, sorprendido con su colega
Una vez que el médico denunciante reconoció las paletas y el estuche de los anteojos, que estaban en el automóvil que le robaron y que el sospechoso dejó en su casa, no podía creer el desenlace. El Dr. Rojas Eroles no podía entender que su colega, “con quien compartieron muchos momentos” en su lugar de trabajo, fuera el sospechoso de haberle sacado las llaves del bolsillo de sus prendas de vestir, que estaban en la habitación donde se cambian de ropa, y se llevó el vehículo, generándole una situación de angustia, señalaron fuentes ligadas con la causa.