El juez Darío Alarcón ordenó el procesamiento de Gabriel Nicolás Paz, hijo de un policía que en diciembre del año pasado, mató de un disparo al joven Luis Rodrigo Gómez Díaz en calle Posadas, frente a la Mza. 11 del capitalino barrio Smata.
Además, el magistrado sobreseyó total y definitivamente a Santiago Rubén Silva, el joven que -sin conocer lo que iba a hacer Paz y que éste portaba un arma- lo acompañó hacia el lugar donde el procesado había sido insultado por un grupo de personas, que “lo cargaron” porque llevaba colocada una camiseta del club Güemes, e incluso le aplicaron golpes.
En consecuencia se ordenó la inmediata libertad de Silva, haciendo notar que el proceso no afecta el buen nombre y honor del que hubiese gozado.
Los fundamentos
Sobre Paz, el juez entendió que hay suficientes elementos de prueba para acreditar que cuando llegó al lugar del hecho le pidió explicaciones a un tal Catán sobre los insultos, y en ese momento le aplicaron una trompada en la nuca, sin saber quién fue el agresor, por lo que se bajó de la moto, sacó el arma, forcejeó con Catán que quería quitarle la pistola, instante en el que se le cae una bala. Luego, apuntando hacia arriba hace un disparo al aire para después salir raudamente en su moto, siendo seguido por “Santi” Silva. Cuando iba cruzando el badén de la intersección de las calles de dicha plaza, el imputado se dio vuelta y vio que lo perseguían, tanto a pie como en motos, por lo que sin darse vuelta y con la mano izquierda, apuntando hacia atrás, dispara de nuevo el arma, siempre en movimiento, y el proyectil impacta a Gómez Díaz, quien cayó gravemente herido y luego murió. Por tal razón procesó a Paz por el delito de homicidio simple.